viernes, 27 de noviembre de 2009

Ciclos de Vida

Ya viene navidad, y con ella, todo el ajetreo del comercio. Dicen que hay que hacer las compras con suficiente anticipación, pero la realidad es que la mayoría de la gente no puede salir por los regalos hasta tanto no reciba el aguinaldo, o al menos la primera quincena.

¿Y por qué pasa esto? Simple. No nos preparamos para los tiempos difíciles. Aunque la época decembrina no es un tiempo difícil en sí, la tendencia es la misma.

Nuestras vidas son cíclicas. Hay crestas muy buenas y valles muy malos. Se tiende a olvidar en las crestas que el valle está próximo a llegar. Y no se realizar la provisión necesaria para vivirlo. La situación se empeora si el valle se convierte en una gran sabana con un horizonte lejano y al parecer inalcanzable.

Diferente sería si se tomaran las precauciones del caso. Los valles no serían tan pronunciados, y por ende las crestas y caídas no serían tan drásticas.

¿Cómo hacerlo? Es difícil pensar en ello si nunca ha estado en un valle. Se cree que todo irá viento en popa el resto de la vida y es algo que con alta probabilidad no será de esa forma. Las personas que han caído tienen muchas formas de levantarse. Aprenden de cada experiencia y tratan de no caer por la misma razón la próxima vez.

Sin embargo, quienes caen por primera vez tienen dos alternativas: quedarse ahí y esperar que el mundo gire 180 grados y los lance del valle a su próxima cresta, o tomar nota de lo que pasó, aprender, ser más fuerte y emprender el camino hacia el éxito.

Personalmente, creo que caer en un valle es ventajoso. Si lo veo gráficamente, al estar cayendo a un valle, estoy tomando impulso para tomar la siguiente cuesta a mi próxima cuesta.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Noticias inesperadas

En el corto tiempo que tiene este blog, por primera vez me toca escribir una nota luctuosa. Soy sumamente malo para estas situaciones, pero, dadas las alegrías y buenos ratos que el personaje en cuestión me brindó, creo que es merecido hacer un pequeño recuento.



Hablo de la inesperada muerte de Froylán Bolaños. Es de esas cosas que pasan y lo toman a uno completamente fuera de base. Me enteré cuando casualmente me acerqué a la computadora, revisé algunos tweets, y la noticia acaba de comenzar a circular. De inmediato sintonicé Radio Monumental y la confirmaron.

El imitador inimitable, Froylán Bolaños, había fallecido a consecuencia, al parecer, de un paro cardíaco producido mientras disfrutaba de un partido de futbol sala. Por algo siempre he dicho que el deporte el nocivo para la salud.

Comencé a escuchar Pelando el Ojo más o menos a mediados del año 2005. No los conocía. Pero por razones de trabajo, siempre salía con el mismo taxista desde las instalaciones de Holcim a eso de las 4:40 pm. Siempre estaba sintonizado. El programa se transmitía de 4 a 6 pm.

El gusto por programa se dio sin mucho pensarlo. Y era yo quien buscaba la forma de escucharlos. No faltaba mi walkman acompañándome en el camino.

Después pasaron al horario de 5 a 7 pm. A competir directamente contra "De cinco a siete" de Omega. Ya me sabía todos los chistes del Porcionzón, así que fue fácil seguir escuchando el humor inteligente.

Así pasaron a 90.7 y últimamente a Monumental. Y yo cambiaba el dial también buscando su excelente programación.

Últimamente, en la era 2.0, los seguía a través de la señal vía internet del programa. También soy partícipe activo del grupo que usan en Facebook para interactuar con sus radio escuchas.

Es un sentimiento muy extraño recibir una noticia así. No estaba preparado. Desconozco si tenía algún padecimiento.

Dicen que el show debe continuar. Espero que Dios le dé fortaleza a sus dolientes directos. No sé qué esperar del programa del lunes, solo se que Dios no quiso escucharlo más por internet, y lo llamó para tenerlo en vivo y en directo.

Froylán, muchas gracias por esos momentos de alegría, gracias por distraerme mientras conducía de Forum a Heredia, gracias por hacerme olvidar que tenía 500 autos que no avanzaban frente a mí.

¡Que en Paz Descanse!