martes, 5 de enero de 2010

Infinidad

Comenzó el 2010. Aprovecho para desearles prosperidad este nuevo año. Aprovechen estas 360 oportunidades que quedan para cumplir los propósitos, personales y profesionales, que se plantearon.


Ahora sí, entrando en materia. Hace ya un par de años me había llegado una de esas cadenas de PowerPoint que circulan por la red en las que se partía de la vista de la hoja de una planta. Se hacían acercamientos hasta llegar a escalas del orden de molecular, atómico y subatómico.


Cuando se hacía el regreso, se comenzaba a subir y veíamos imágenes de la Tierra, Sistema Solar, la galaxia, y así sucesivamente. Lo que más me sorprende es que la vista en ambos extremos suele ser muy similar.


Me llegó vía Twitter este video que se enfoca en la parte macro de la historia anterior:







El video es impresionante y después de verlo queda la sensación de que somos tan diminutos. Tanto en tamaño como en tiempo. Nuestra presencia es un pequeñísimo instante y la influencia que pretendemos tener en el sistema es tan insignificante. No obstante, la Teoría del Caos postula que si cualquier de nosotros no estuviese, el sistema sería diferente.


Escala Humana


Hay un concepto que quiero desarrollar. Lo he llamado escala humana. Y se define como el rango de medida en la que el hombre tiene injerencia. Va desde la escala atómica, pasando por lo microscópico, lo diminuto, lo pequeño, las primeras cosas visibles, los objetos de uso diario, nuestra talla, las edificaciones, la geografía, países, continentes y nuestra querida Tierra. No voy más allá porque la injerencia espacial sigue siendo nula hasta el momento.


La luz es capaz de darle 7 vueltas al diámetro terrestre en un segundo. Así que nuestra escala está bastante lejos de las grandes escalas cósmicas que forman el universo conocido (y a esto hay que sumarle lo que está más allá del límite visible determinado por la velocidad de la luz).


Ahora bien, ¿qué pasa si movemos la escala humana algunos órdenes para arriba o para abajo? ¡Nada! Somos tan pequeños que no pasaría nada. Solo imagine por un segundo que la altura promedio de un humano fuese 180 metros (diez veces más grande). Que nuestro mundo fuese 10 veces más grande. En realidad no pasaría nada. Lo mismo si fuésemos 10 veces más pequeños. La evolución sería la misma. Y probablemente un metros no sería equivalente a 100 cm, sino a 100 mm. Todo es relativo.


De niño pensaba que tal vez vivimos en un universo recursivo. En realidad cuando era niño no sabía el término recursividad, así que creía que éramos un gran círculo de cosas que no termina. Me explico: cuando vemos el video, y subimos al máximo orden, cuando la luz ha viajado 13,7 mil millones de años, tomamos ese gran conglomerado de cosas y las ponemos en una partícula subatómica, indivisible, de esas que aún no podemos ver, sino estimar su posición.


Creo que no es una idea tan alocada, ya que la teoría del Big Bang dice que todo estaba densamente comprimido en algo así al inicio. Yo generalizo diciendo que dentro de cada una de las partículas del Universo hay otro Universo. O una variante del mismo. 


Tengo que confesar que me siento frustrado no poder encontrar una respuesta a estas interrogantes, y por eso me redacté este post. Por fe, espero que una vez que mi vida terrenal termine, poder aclarar estas situaciones con el gran jefe y creador de todo esto.

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