lunes, 26 de octubre de 2009

¿Qué pasaría si comenzamos de nuevo?

Cuando, debido a mi trabajo, he tenido que llegar a organizaciones muy grandes y complejas, siempre he pensado, ¿Qué pasaría si se comienza de nuevo? ¿Qué pasa si se eliminan todos los puestos, reglamentos, departamentos, todo y se comienza de cero? ¿Cuán eficiente podría ser esa entidad sin los vicios que la hacen tan burocrática y lenta de respuesta a las situaciones del día a día?

Probablemente lo primero que se le viene a uno a la mente en una descripción como la anterior sea una entidad de gobierno. Un ministerio, una municipalidad, un ente de servicio en general. Pero el alcance va mucho más allá. He visto esa lentitud de operación en el sector privado también. Me he sorprendido el encontrar trabas y más trabas en exitosas compañías multinacionales. Recalco la palabra exitosa.

Todas estas situaciones engorrosas tienen un nombre elegante: procedimientos. Claramente establecidos desde la casa matriz. Y cualquier empleado o funcionario dirá que está cumpliendo su trabajo. Fue contratado ahí para poner peros. Y tiene que dar cuentas a su superior de que está satisfaciendo las regulaciones de la entidad.

Analicemos el sector privado. Tomemos a la exitosa empresa multinacional XYZ. Tiene más de 50 mil empleados en todo el mundo. Una casa matriz en un país importante y subsidiarias en cientos de países. Podría pensar que en su interior es como una pequeña ciudad con todos los servicios. Generalmente se encontrará con que son lentas y pesadas para andar. No reaccionan rápido al mercado porque hay que pasar por la interminable cadena de mando en espera de las aprobaciones. Hay miles y miles de empleados que hacen y rehacen, revisan y vuelven a revisar. Aún así, con su maraña de procedimientos, son exitosas. ¿Qué pasa si la optimizamos?

¿Qué pasa con XYZ si comenzamos de nuevo? ¿Qué pasa si eliminamos la redundancia de personal? ¿Qué pasa si eliminamos la redundancia de procedimientos? ¿Qué pasa si las compras las hacemos a nivel corporativo? ¿Qué pasa si optimizamos todos los procesos de producción? ¿Qué pasa si se reduce al máximo el tiempo de respuesta para cambios en el entorno?

Estoy seguro que para estas y muchas otras inquietudes la respuesta es que la organización o entidad sería sumamente eficiente y efectiva. No tendría competencia. El lunar de aplicar esta metodología es que probablemente muchísimas personas quedarían sin empleo. Y sé que más de un solidarista me enviará a la hoguera.

Creo que esta ingeniería debería aplicarse a algunos países de Latinoamérica. Debería comenzarse de cero con la definición de funciones de cada ministerio. Debería meditarse cada artículo de una nueva constitución. La ineficiencia es lo que no deja salir a esta área del trillado: países en vías de desarrollo.

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